El mercado de equipamiento para uso en campo sigue mostrando movimientos relevantes en España, con una marcada tendencia hacia la renovación de flotas de carros eléctricos en clubs que priorizan fiabilidad operativa y servicio técnico.
Así, Motocaddy, distribuida en España por HGS GOLF, ha reforzado su presencia en varios campos de referencia en Cataluña con la implantación de su modelo M1.
Uno de los casos más recientes es Fontanals Golf, que a finales del pasado año incorporó veintiséis unidades de este modelo como parte de su operativa diaria. Una apuesta que refleja el interés de los clubs por soluciones que faciliten la experiencia del jugador sin añadir complejidad a la gestión interna.

En paralelo, Golf d’Aro inició su relación con la marca con cinco unidades del mismo modelo. La respuesta en uso ha sido lo suficientemente positiva como para que el club haya ampliado recientemente su flota con otras cinco unidades adicionales, consolidando así su confianza en el producto.
El tercer movimiento destacado se ha producido en Empordà Golf, uno de los recorridos con mayor trayectoria en la organización de competiciones profesionales en la zona. El club ha reforzado su parque de carros con cincuenta nuevas unidades del modelo M1, manteniendo su vínculo con HGS GOLF como proveedor.
«Conozco la marca Motocaddy desde hace años y tenemos plena confianza en ellos por el servicio que nos dan y la calidad del producto», indica Héctor Amieva, director de Empordà Golf, resumiendo la decisión desde una perspectiva operativa.

En conjunto, estas operaciones suponen cerca de un centenar de unidades del modelo M1 desplegadas en tres instalaciones de peso. Se trata de un carro que integra batería de litio y una pantalla a color con información funcional para el jugador, como velocidades, distancia recorrida, tiempo de juego o nivel de batería, elementos que contribuyen a una experiencia más cómoda y controlada durante la vuelta.
«Los gerentes valoran cada vez más la calidad frente al precio. Esa evolución aporta tranquilidad tanto al cliente como al proveedor. Una ligera diferencia en inversión se traduce en una mejora clara del servicio», opina Óscar Hekneby, director comercial de HGS GOLF, apuntando a un cambio progresivo en los criterios de compra dentro del sector.
Estas decisiones reflejan una dinámica cada vez más extendida en el mercado español: la renovación planificada de equipamiento con foco en durabilidad, servicio y experiencia de usuario, aspectos que terminan impactando directamente en la percepción global del club.










