Noticias destacadas

‘¿Pandemia con solución?’, por Alejandro Nagy

Durante los días del Golf Industry Show de Orlando tuve la oportunidad de charlar con profesionales de diversos perfiles (greenkeepers, gerentes de clubs, empresarios, consultores) y de varias procedencia (principalmente estadounidenses, canadienses y mexicanos, además de los españoles) acerca de múltiples temas de la industria del golf, intercambiando ideas, datos y experiencias. De entre los variados asuntos de interés que pude tratar, uno me llamó especialmente la atención: la repetición en Estados Unidos y en México del problema que tenemos en España con la dificultad de acercar el golf a la sociedad.

Según datos que se comentaron en los distintos corrillos, en Estados Unidos han pasado en los últimos años de contar con unos treinta millones de jugadores a “sólo” veinticinco millones (sobre una población actual de unos trescientos diez millones de personas), mientras que en México disponen de menos de ciento setenta campos de golf para atender una decreciente demanda interna de alrededor de doscientos mil jugadores (de una población actual cercana a los ciento veinte millones de personas). Obteniendo porcentajes, en Estados Unidos juega al golf el 8´1 % de la población, en España el 0´6 y en México el 0´1 %. Y en los tres países, la tendencia es negativa. ¿Por qué se ha llegado a este punto? ¿Únicamente por la crisis económica o han influido otros factores? ¿Se ha quedado el golf rezagado en cuanto al ritmo de la sociedad actual?

Sabemos que en España la imagen popular que se tiene del golf es la del pijo que no tiene nada mejor que hacer que darle a una pelotita en un idílico campo verde esmeralda sin que nadie le moleste, algo que sigue resultando complicado de eliminar o suavizar (¿recuerda el último anuncio del Gordo de la Lotería, en la que se veía a un estibador haciendo un swing con un palo imaginario mientras se escuchaba “no tenemos sueños baratos…”? Pues eso). Más o menos lo mismo ocurre en México, teniendo en cuenta que en la país azteca los campos de golf se dividen básicamente entre los exclusivos clubs sociales en México DF, o muy próximos, y los resorts turísticos ubicados en sus dos costas. Prácticamente no existen los campos accesibles, municipales o públicos, por lo que el golf está realmente al alcance de muy pocos (y por lo que se escuchaba, las instituciones encargadas de fomentarlo no realizan actividades precisamente exitosas). En Estados Unidos la situación es distinta, el golf es aceptado como un deporte apto para todos los bolsillos, con campos a precios populares (e incluso irrisorios), pero en el que cada vez hay menos jóvenes practicantes. ¿Es el golf menos cool que otros deportes? ¿Se aburren los niños en campos muy largos, con demasiadas reglas o con unas normas de vestimenta estrictas o anticuadas?

Cada unos de estos tres países presentan unas características socioeconómicas propias, algo que influye en el desarrollo del deporte del golf y que dificulta equipararlos entre sí, aunque un punto tienen en común: necesitan dar un giro, encontrar la tecla, hacer algo, lo que sea, para que el volumen de su golf (sin tener en cuenta el golf turístico) se incremente y mejore de salud. Algunos tenemos ideas interesantes para ello, otra cosa es que nos den la oportunidad de desarrollarlas.
 

Alejandro Nagy es coordinador de cgolfsostenible y fundador de golfindustria.es.
 

golfcool