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Pitch & Plakks, el juego de minigolf de madera que ha conseguido recaudar más de cien mil euros en treinta días con su campaña de ‘crowdfunding’

Los jóvenes fundadores de uno de los juegos del momento, Plakks, han puesto en marcha una nueva campaña de crowdfunding con su nuevo juego Pitch & Plakks, un mini golf de madera sostenible. Una vez más han apostado por la plataforma Kickstarter poniéndose como objetivo inicial diez mil euros, pero la sorpresa ha sido que en menos de tres días han superado los treinta mil euros y más de quinientos compradores, triplicando de esta manera sus previsiones iniciales. Unas cifras nada desdeñables para los momentos tan volátiles en los que se encuentra el mundo tras la crisis sanitaria provocada por el coronavirus COVID-19.

El COVID-19 no ha sido un obstáculo para Haritz Mugica y Jordi Domínguez, dos chicos de Barcelona que emprendieron su viaje hace poco más de un año en el mundo de los juegos de mesa con Plakks, una especie de futbolín de mesa al que se juega con los dedos de la mano y en el que los futbolistas son unos palos, que se pueden quitar y poner en el tablero, e impiden que pase la pelota; y que encontraron en el crowdfunding una alternativa de financiación para validar la viabilidad de sus productos en el mercado.

Plakks, que se ha convertido en uno de los juegos preferidos de numerosos futbolistas de equipos como el FC Barcelona, el Real Madrid, Manchester United, Arsenal, Bayern Munich o el Borussia Dortmund, entre muchos otros, les ha ayudado a seguir trabajando con el objetivo de crear diversión e ilusión en estos nuevos tiempos.
 

 
En épocas de crisis es importante encontrar cualquier oportunidad para seguir creciendo y no quedarse atrás, por ello, desde Plakks quieren llegar más allá y alcanzar en su segundo año de existencia una facturación de doscientos cincuenta mil euros, un objetivo que a priori, puede parecer descabellado en estos tiempos que corren, pero que, gracias al crowdfunding, su atención personalizada y su apuesta por la sostenibilidad y sobretodo el acierto y recepción de los juegos que crean, en su primer año de vida han conseguido facturar más de sesenta mil euros con su primer juego.

Desde que comenzaron su andadura empresarial, ambos amigos y socios decidieron decantarse por llevar a cabo campañas de crowdfunding por tres sencillos motivos: les ayuda a conocer la viabilidad de su proyecto a través de ventas anticipadas; ambas campañas les han ayudado con el primer empujón financiero que necesitan para sacar adelante sus productos y para demostrar al mundo que la interacción entre personas y la deportividad son pilares fundamentales para cambiar las reglas del juego del siglo XXI.

En ambas campañas han conseguido superar el objetivo inicial de financiación “recaudar más dinero del necesario es muy positivo en estas campañas, puesto que podemos realizar una tirada de mayor volumen y podemos invertir en realizar mejoras en el juego” asegura Haritz, uno de los socios de Plakks.

El objetivo del nuevo cometido, que comenzó el pasado 9 de junio y se alargará hasta el próximo 19 de julio era alcanzar los diez mil euros, pero sus previsiones se vieron desbordadas al llegar a superar los treinta mil euros en menos de tres días. Múgica y Domínguez saben que no será fácil conseguir la nueva meta: superar los cien mil euros, pero si eso ocurre ofrecerán a los participantes versiones inéditas del juego con distintos niveles de dificultad y nuevas posibilidades.

El nuevo juego en el que ha trabajado la startup es la simulación de un campo desmontable de mini golf de madera donde es posible construir infinidad de circuitos (como si de piezas de puzzle se tratara) con tan solo dejar volar la imaginación compitiendo con amigos y familiares, de cualquier edad, con el único propósito de introducir la bola en el hoyo golpeándola con el dedo con el mínimo de tiros posibles.

Gracias al marketing en redes sociales y la tecnología on line, estos juegos de mesa están disponibles en más de ciento diez países, después de que, el primero de ellos (el futbolín de mesa) se haya adquirido en diferentes países de Europa, en Estados Unidos y Sudamérica. En una era en la que tablets, ordenadores y móviles ya son parte de nuestra vida cotidiana, volver a los orígenes de los juegos tradicionales se está convirtiendo en una tarea mucho más sencilla de lo que cualquiera pueda imaginar.