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«Preparamos los hoyos con mucho detalle para que la lucha entre campo y jugador durante el Estrella Damm N.A. Andalucía Masters sea justa pero reñida» – Adolfo Ramos, head greenkeeper del Real Club Valderrama

Dentro de unos días, todos los ojos golfísticos de Europa y medio mundo volverán a ponerse sobre uno de los recorridos más conocidos del Viejo Continente, el Real Club Valderrama. La celebración de una nueva edición del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters generará miles de imágenes cuyo verde fondo siempre está en perfecto estado gracias al trabajo de un puñado de trabajadores del club liderados por un especializado profesional. El mantenimiento del campo, quizá uno de los aspectos menos valorados por el golfista amateur pero ciertamente muy presente en el día a día de los profesionales de la industria del golf, es lo que en muchas ocasiones marca cómo se desarrollará la competición.

¿Cómo se prepara el campo de golf para recibir un torneo con las exigencias del European Tour? ¿Qué retos se afrontan? ¿Qué diferencias hay entre celebrarlo en junio o en octubre? De todo esto y otros asuntos hemos charlado con Adolfo Ramos, head greenkeeper del Real Club Valderrama, y esto nos ha contado.
 

 

¿Qué supone para un club como el Real Club Valderrama albergar una prueba del circuito del European Tour?

Para nosotros siempre es un orgullo albergar una prueba del European Tour. Valderrama es un gran campo, con un grandísimo equipo humano detrás y por esto (y por mucho más) merece tener un gran torneo. Hemos albergado una Ryder Cup y veinticinco pruebas del European Tour (dos ediciones del Campeonato del Mundo American Express, dieciséis del Volvo Masters, una del Open de España y seis del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters)… y queremos más.

 

¿Cómo se prepara el campo para recibir un torneo de estas características?

Este es un campo con unas exigencias diarias altísimas. Nosotros intentamos mantener un nivel alto en cuanto a la preparación diaria del campo, ya que es muy importante que el jugador termine el día viviendo una de las mejores experiencias de golf. Esta presión diaria, además de hacerte cada día más fuerte, hace que el campo, maquillándolo con tiempo y personal al completo, presente unas condiciones muy buenas para albergar cualquier torneo de cualquier índole.

Muchos de nuestros socios son conscientes de que, durante sus torneos internos, están jugando un campo que nada tiene que envidiar a cualquier recorrido durante cualquier prueba del European Tour. Con la ayuda extra de voluntarios que se acercan a vivir con nosotros esta experiencia en la preparación de un torneo, podemos decir que vestimos de gala a estos maravilloso hoyos para que luzca aún mejor.
 

 
¿Qué diferencia hay entre jugar en el campo en el mes de junio o en el mes de octubre?

La fecha del torneo no es algo que elegimos nosotros, los head greenkeepers. Asumimos la fecha y nos volcamos en la preparación.

Las diferencias son muchas. Las principales son la lluvia y los niveles tan altos de humedad que tenemos en octubre y no en junio. La lluvia siempre es necesaria (y más en esta zona) pero esa misma lluvia tan necesaria y beneficiosa puede llegar a ser perjudicial. Cuando estás preparando unos greens durante tiempo para que estén lo más duros y rápidos posibles, dentro de las limitaciones que marca el European Tour, estas lluvias pueden romperte todo el trabajo de muchos días.

Los greens, una vez aparece la lluvia, pierden esa dureza trabajada durante tanto tiempo. la humedad relativa de las mañanas de octubre no tiene nada que ver con la del mes de junio. Estas grandes rociadas, que te caen una vez has dado doble corte y pase de rulo sin haber regado durante días, pueden incluso ralentizarte la velocidad de un green en más de medio pie.

La naturaleza es impredecible y, como no la puedes manejar, prefiero ser yo el que decida la cantidad de agua que necesita cada green porque no todos los greens son iguales y se comportan de la misma forma. Greens como el del 1 u 8, sombríos, pequeños, con poca circulación de aire, sin apenas la luz del sol diurna, no pueden ser tratados de la misma forma que, por ejemplo, greens como el del 11 o 16. Este campo tiene diferentes tipos de césped, unos de estación cálida como la Bermuda y otros de estación fría como Agrostis, Tall fescue, Rye o Poa, que ni mucho menos se comportan de igual manera durante todo el año.

 

¿Qué obras ha acometido el Real Club Valderrama en los últimos años?

Hemos tenido cambios, pero más enfocados en la casa club que en el campo. Toda la jardinería de la casa club y alrededores, así como el césped del patio de los naranjos y olivos, han sido remodelados.

Somos muy conscientes del valor tan preciado que tiene el agua de riego en el campo y actualmente estamos inmersos en la construcción de un lago justo a la derecha de la calle de prácticas. Es un lago que no interviene en el recorrido de juego del campo pero su construcción es fundamental para seguir creciendo asegurándonos el suministro de agua durante los meses de verano. 

Valderrama es un campo muy comprometido con el medio ambiente y podemos decir que ya estamos preparados para albergar aguas regeneradas una vez se acometan las obras en un futuro. Esta escasez de agua nos hizo pensar en convertir zonas de rough de poco juego a zonas de mulch (corteza de pino) en las que evitamos el riego ahorrando agua y otros elementos. Este mulch muy jugable ha tenido una aceptación muy positiva entre nuestros socios.
 

 

¿Se ha realizado algún cambio concreto para la edición del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters de este año? ¿Se ha ‘tocado’ algún tee de salida?

El cambio más sustancial con respecto al año pasado es la incorporación de mulch en zonas de rough. Estas zonas normalmente entran poco en juego y podemos decir que es un cambio más de cara al jugador amateur que al profesional.

De todos los hoyos hay que destacar los cambios realizados en el 9, donde hemos incorporado nuevas zonas de Bermuda y mulch además de incorporar cinco nuevos alcornoques detrás del green del 9. Hemos mejorado muchísimo la estética de este hoyo.

Otros pequeños cambios han sido la remodelación de la Festuca del chipping green y la incorporación de Zoysiagrass en una de las calles del chipping, pero ninguna de estas novedades es relevante para el juego.

 

Aunque el grado de cuidado del campo es exquisito, ¿qué desafíos supone presentar un recorrido como este al Europear Tour?

Todos los días son un desafío aquí en Valderrama. Al final, eres un campo referente y todos los ojos están puestos en nosotros. Este es un campo privado de socios donde se permiten greenfees y el torneo no es otra cosa que una prueba más entre otras muchas. Este campo está abierto todos los días del año, no vive solo y exclusivamente para el torneo como sí pueden hacer otros campos. Para nosotros, el acoger una prueba del Circuito Europeo, sin interferir en el ritmo de salidas de socios y greenfees, es otro reto más.

Por otro lado, por supuesto, es un gran desafío. Al final debes tener todo listo y preparado para que la semana del torneo sea un disfrute a nivel colectivo de todo nuestro staff así como la gran cantidad de voluntarios que vienen a disfrutar de la preparación. El apoyo interno de nuestra plantilla y el de los más de quince voluntarios que se desplazan de muchas otras zonas del país hacen posible que el campo luzca maquillado y ordenado. El trabajo previo a la semana del torneo es primordial. Ahí es donde hay que darlo todo para después poder presentar un campo en óptimas condiciones.

Cada trabajador sabe dónde tiene que acudir, qué maquina coger, qué vehículo llevar, qué trabajo va a desarrollar. Todo esto es fruto de una planificación milimétrica que, año tras año, vamos mejorando. Animo, para eventos próximos, a que se ponga en contacto con nosotros todo aquel que quiera vivir la experiencia como un voluntario más. Al final es una semana muy gratificante. Tanto los voluntarios como nosotros mismos aprendemos mutuamente y siempre sales reforzado con ideas nuevas.
 
 
 

¿Cómo acuerdan con el European Tour la dificultad que tiene que presentar el campo de cara a los jugadores?

Siempre celebramos varias reuniones antes del torneo en las que se habla de la preparación del campo. Me gusta anticiparme a lo que nos podamos encontrar durante el torneo, pues como apuntaba antes la fecha de celebración del mismo puede influir muchísimo.

En estas reuniones se comentan ciertas directrices y exponemos qué vamos a hacer y cuál será la evolución. Al final, tú mejor que nadie sabes la respuesta de la hierba en función del mes y tipo de césped. No es lo mismo la respuesta que puede tener una Festuca en octubre que en junio y esto es primordial de cara a la presentación del rough, por ejemplo.

No nos gustan los torneos donde se gana con resultados de -18 o -24 y de esto es muy consciente el European Tour. La lucha entre campo y jugador ha de ser justa pero reñida.
 
 

Tal como está preparado el campo, ¿te atreves a dar un resultado del ganador?

Futbolísticamente hablando, esto es lo más parecido a un derby y nunca sabes quién puede ganar. Es muy difícil predecir un resultado final. Me atrevería a decir que se ganará bajo par, pues al final es lo que el público, los organizadores y el European Tour quieren… pero tendrán que sudar y mucho.

Valderrama es un campo que, a pesar de no ser largo, es muy técnico y esto puede desquiciar mucho al jugador. Si además aparece el viento, todo se complica más. Los greens pequeños, rápidos, duros (si el tiempo nos lo permite) así como la gran cantidad de árboles pueden hacer las delicias de todos los amantes del ‘golf puro’ que se concentrarán en el campo del 14 al 17 de octubre.