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Promoción del golf en la población local y mejora de la calidad del agua depurada de riego, principales asuntos tratados en la reunión entre el Govern Balear, la Federación Balear de Golf y la Asociación de Campos de Golf de Mallorca

Esta semana, una representación de la Federación Balear de Golf (FBG) y de la Asociación de Campos de Golf de Mallorca (ACGM) ha mantenido una reunión en el Consolat de Mar, sede de la presidencia del Gobierno Balear, con su presidenta, Marga Prohens, y su consejero de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzà, con el objetivo de informar de las inquietudes y necesidades de ambas instituciones.

Así, además de una puesta al día acerca de la Ley de Campos de Golf, se trató la necesidad de continuar con el apoyo institucional del circuito profesional Road to Mallorca y la celebración del Rolex Challenge Tour Grand Final en la isla, así como se abordaron dos temas de actualidad como son la creación de un campo de golf público enfocado a consolidar el golf en la sociedad balear y la necesidad de mejora de la calidad del agua depurada que reciben los campos de golf por parte de las estaciones depuradoras de aguas residuales insulares.

«Contamos con el interés del Ayuntamiento de Palma para la creación de este zona de prácticas de golf pública pero tienen un problema con el Plan de Ordenación del Territorio por lo que puede tardar un par de años hasta que esté solucionado. Hemos pedido a la presidenta consolidar este proyecto y ver si entre todo podemos ‘empujarlo'», indica Bernardino Jaume, presidente de la Federación Balear de Golf.

«Hemos propuesto a Prohens estudiar la regulación de los campos de golf a través de una ley debido a que ahora no se reconocen sus particularidades. Trabajaremos en un primer guión para ver si es factible llegar a algún acuerdo y empezar a trabajar», apunta por su parte Luis Nigorra, presidente de la Asociación de Campos de Golf de Mallorca.

«Por otro lado, hay que transmitir a la población que los campos de golf ayudan al ciclo del agua y no son un problema. Los veintitrés campos de golf de Baleares se riegan con agua depurada, utilizando solo un 6 % del total generado por las EDAR. Éstos reciben aguas con tratamientos secundarios y son las propias instalaciones las que aplican un tratamiento terciario para luego poder regar. De hecho, si hay una parte que se filtra al subsuelo, se ayuda a limpiar ese agua y a reincorporarla a los acuíferos», añade Nigorra.

El encuentro ha contado además con la presencia del vicepresidente y del gerente de la Federación Balear de Golf, Daniel Darder y Ricardo Moralejo, respectivamente, junto al vicepresidente de la Asociación de Campos de Golf de Mallorca, Bernat Llobera.