No existe deporte más individual que el golf. En el golf no juegas contra tu rival, juegas en todo momento contra ti mismo, contra tu mente, contra tus vicios. Solo si logras vencer a todo eso, podrás batir a tu rival. Tal es así, que puedes jugar solo y tu único rival será el campo.
No existe deporte más individual hasta que llega la Ryder Cup, el torneo que enfrenta a doce jugadores de Estados Unidos contra doce de Europa.
Aquí da igual lo que hagas, siempre tendrás un compañero que dé la cara por ti. Aquí no te representas a ti mismo, ni siquiera a un país como ocurre en otros torneos internacionales normalmente celebrados en categoría amateur, sino que, en el caso de Europa, representas a todo un continente.
Jugarás en formato match play, formato en el que no importan los golpes totales, lo que importa es ganar cada hoyo a tu rival.

El viernes y el sábado jugarás en pareja con otro compañero, contra otra pareja del equipo rival. Primero en el formato foursomes, para los novatos golpes alternos, donde cada miembro de la pareja dará un golpe. Por la tarde en el formato fourballs, donde cada miembro de la pareja jugará con su bola y se tendrá en cuenta la mejor bola de los dos.
El domingo todo se decidirá en partidos individuales, jugando cada uno de los doce miembros del equipo contra otro jugador del equipo rival. Aquí ya darán igual tus vicios, tus manías y tu mal juego, si ves que tus compañeros van ganando sus partidos, tu juego por arte de magia se transformará y podrás darle la vuelta al resultado.
Cada partido (tanto de parejas como de individual) sumará un punto para el equipo en caso de victoria y cada empate sumará medio. El equipo que llegue a catorce puntos y medio ganará la Ryder Cup, aunque en caso de que gane el equipo europeo llegue a catorce puntos retendrá la victoria, al haber ganado la edición anterior del 2023.
El reto para Europa es mayúsculo, defender título nada menos que en un campo situado en el estado de Nueva York.
Definiendo el formato de esta manera, es complicado que un lector no aficionado sepa cómo funciona realmente, así que lo único que aconsejo desde estas líneas, es pegarse a la pantalla a partir del viernes a mediodía y disfrutar de este evento único.

En mi caso, por ejemplo, al igual que tantos otros, me aficioné a este deporte en la Ryder de 1997 celebrada en nuestro país en el campo de Valderrama, por lo que los novatos todavía estáis a tiempo de aficionaros antes de que se vuelva a celebrar en España en el año 2031, concretamente en el campo de Camiral Golf & Wellness.
Un evento que trasciende mucho más allá de lo deportivo. En el caso de la Ryder Cup de 2031 por ejemplo, se espera la visita de alrededor de doscientos cincuenta mil visitantes de todo el mundo, en una zona ya de por sí muy turística como es la Costa Brava, alcanzándose un impacto económico según diferentes estudios, de en torno a mil millones de euros, con la creación de más de dos mil puestos de trabajo directos e indirectos desde ya, para poner a punto tanto las instalaciones, como las infraestructuras y hoteles de la zona.
Y es que como vemos, no solo en el campo tendrá que luchar cada equipo codo con codo, sino que también las diferentes administraciones y empresas privadas, tendrán que ir de la mano para garantizar que la celebración de este evento, sea todo un éxito en lo económico y en lo deportivo.
Fernando Castaño Uhagón es abogado, aficionado al golf y antiguo alumno del Máster en Dirección de Campos de Golf de Club Manager Education.










