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Se consolida la resiliencia en la construcción de grandes proyectos inmobiliarios en resorts de golf tras el impacto de la pandemia y la guerra de Ucrania

La dirección de real estate constituye el elemento fundamental en el desarrollo de una iniciativa inmobiliaria. De esa figura dependen todo el proceso para la coordinación de la obra, la relación con los proveedores y las evaluaciones urbanísticas, medioambientales y estéticas. También se ocupa de ejecutar las normativas de construcción o las condiciones de los contratos.

Ahora, en un sector de la construcción sacudido por el entorno cambiante generado por el conflicto geopolítico entre Ucrania y Rusia, su importancia se ha puesto aún más en valor al evidenciar que esta parte de la empresa promotora es la verdadera clave para adaptarse a un entorno tan volátil y sobrellevar con éxito la situación.

Así lo afirma Arum Group, compañía especializada en el desarrollo de proyectos de lujo como destinos turísticos y residenciales en su conjunto (con viviendas, hoteles, complejos deportivos como campos de golf y tenis, y centros comerciales, entre otros servicios), cuyos departamentos de real estate y proyectos (integrado en el anterior) no solo asumen el cumplimiento de la planificación inmobiliaria deseada por el inversor (la movilización de los recursos necesarios y la supervisión de su evolución) sino que, en un momento como este, integra también un equipo para la identificación temprana de los riesgos.

Así, a las habituales labores y deberes de cualquier empresa promotora se le ha sumado ahora la tarea de garantizar que se cumplan los plazos y los planes en tiempo y forma, y con los materiales necesarios y la calidad asegurada al cliente. En opinión de Arum Group, las compañías que atraviesen estos dos ciclones con madurez y solvencia son las que se consolidarán de cara a los futuros inversores.
 

 
«Aplicamos formas modernas de trabajar basadas en la metodología ágil. Las promotoras deben integrar ahora entre sus funciones: facilitar, integrar y resolver cualquier situación de conflicto que pueda producirse. Hay que tener en cuenta que de la Dirección de Proyectos depende no solo la obra, sino también la rendición de cuentas con el inversor, la interlocución con los distintos proveedores y la gestión con organismos públicos. En definitiva, su papel se resume en tres conceptos: mediación, eficiencia y focalización en resultados», explica Francesc Pujol, director de real estate de Arum Group.

Cualquier proceso que implique la relación con personas tiene que hacer una correcta gestión emocional y de adaptación al cambio y esto es vital asumirlo para la racionalización y focalización en el proyecto inmobiliario. Arum cuenta con tecnologías avanzadas, que incluyen todas las herramientas e integraciones que se necesitan para marketing, ventas, gestión de contenido, servicio de atención y operaciones.

«Nuestro papel es también aplicar la mejora continua, eliminar tiempos vacíos, que nuestros equipos cuenten con herramientas que les faciliten sus funciones y que todas estén automatizadas entre sí para que los procesos sean más eficientes. Todos estos conceptos son los que no se ven, pero resultan vitales en todo el proceso para cumplir con los resultados y los plazos», añade Pujol.

«La innovación tecnológica es vital en este sentido y no solo en los procesos sino también a la hora de mostrar un producto que muchas veces se vende sobre plano y que el comprador debe imaginar. Aquí también la calidad de maquetas, ‘renders’, imágenes y la realidad virtual está muy ligada al proyecto arquitectónico y de interiorismo, y también al plan urbanístico. Tiene que haber una sintonía en el nivel que ofrecemos. En nuestros proyectos el tratamiento topográfico es vital, de forma que sea un ente vivo, que podamos representar de forma artística y original en distintas escalas a medida que vaya creciendo un resort», prosigue.
 

 
Las variables más imprevisibles que han revolucionado el mercado como la pandemia de la Covid y el conflicto en Ucrania, con un gran impacto mundial, han obligado al sector de la construcción a buscar alternativas imaginativas. La subida del precio de la energía, que afecta especialmente la producción de cemento y cerámica, y el repunte del precio del aluminio han sido factores que han disparado los precios de construcción y han provocado por primera vez en años problemas de desabastecimiento.

“Hemos tenido importantes problemas de suministro y de precios que fluctuaban en un principio de una semana a otra. Sin embargo, añade, un amplio conocimiento de la política internacional y de cómo podrían afectarles los cambios, les permitieron reaccionar a tiempo en su caso. Nuestros PR internacionales mandaron informes al departamento de marketing de lo que se avecinaba. Así que trabajamos con los contratistas para hacer los pedidos con tiempo suficiente y en algunos casos hemos tenido que sustituir los materiales. Los más afectados han sido los aluminios y todos los electrónicos que derivan de la producción de chips de silicio, imprescindibles en casi cualquier aparato relacionado con la automatización del proyecto inmobiliario, desde un garaje, las persianas o los electrodomésticos. La dependencia del silicio de china en el desarrollo tecnológico de estos chips ha sido la causa», subraya Pujol.

«El 90 % del aluminio se fabrica en Rusia y, tras la declaración de la guerra, decidimos rápidamente sustituir el aluminio en varios proyectos residenciales en Tenerife y Murcia por madera de altísima calidad. Nuestros principales proveedores de aluminio han tenido que parar de forma intermitente la fabricación de estructuras por el precio de la luz y no había ‘stock’ suficiente en el mercado. Las cerámicas también han resultado afectadas, no por el material en sí, sino por proceso de tratamiento en hornos, que también quedó paralizado por los altos costes de la electricidad (la energía representa en este caso un tercio del coste)».

«Todas estas variables las hemos tenido en cuenta, haciendo pedidos a gran escala casi antes de que se generara el conflicto, para que no perjudiquen al inmueble ni en su calidad ni en su plazo de entrega. En mercado de la construcción tan convulso ha sido especialmente cruel con muchas pequeñas y medianas empresas, sin infraestructuras ni una plantilla como la nuestra, no ha podido responder a esta incertidumbre», finaliza Pujol, quien recalca el rol de la consultoría de una empresa como la nuestra en estos momentos es vital para gestionar este tipo de situaciones tan rápidas y cambiantes.