El Ayuntamiento de Adeje prevé aprobar hoy viernes el Plan Parcial de Hoya Grande, un ambicioso desarrollo urbanístico que contempla la construcción de un nuevo campo de golf de casi medio millón de metros cuadrados, junto a más de mil seiscientas camas hoteleras de alto nivel y ciento cuarenta villas turísticas, en una superficie total que supera el millón de metros cuadrados.
Este proyecto refuerza la posición de Adeje como referente en turismo de calidad y abre nuevas oportunidades para la industria del golf en Canarias.
El campo de golf será uno de los ejes vertebradores del plan y se concibe como una infraestructura clave para atraer a un turista con alto poder adquisitivo, que busca experiencias exclusivas, estancias prolongadas y un entorno cuidado. Este enfoque encaja con las tendencias actuales del sector, donde el golf actúa como reclamo deportivo además de como motor de desarrollo económico local, desestacionalizador y generador de empleo cualificado.

Para los profesionales del golf, este proyecto representa una oportunidad significativa tanto desde el punto de vista del diseño y construcción del campo, como en términos de futura explotación, servicios añadidos, academias, mantenimiento y sinergias con la planta hotelera. Todo ello en una zona con gran valor paisajístico y conectividad creciente.
El alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga, ha subrayado que esta iniciativa se alinea con el modelo de turismo que impulsa el municipio: menos masivo, más sostenible y con mayor valor añadido. “Queremos avanzar hacia un modelo equilibrado, con menor dependencia de grandes masas y mayor apuesta por la experiencia y la calidad”, afirma.
El Plan Parcial de Hoya Grande ha sido diseñado con criterios de eficiencia energética, movilidad sostenible e integración paisajística. Incluirá zonas verdes, sistemas de gestión hídrica optimizados y redes de transporte adaptadas, reduciendo al mínimo el impacto ambiental.
La propuesta ya ha despertado el interés de grupos hoteleros internacionales y se perfila como uno de los principales polos de inversión privada en el sur de Tenerife. Su potencial para generar empleo, tanto en la fase de construcción como en la explotación del campo y el complejo turístico, lo convierte en un proyecto estratégico para el presente y futuro de la región.










