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The Mulligan Factory presenta una renovada identidad corporativa manteniendo la solución Clapphouse como su referente en el sector del golf

Tras más de seis años de actividad, a lo largo de los cuales la empresa ha logrado consolidar Clapphouse en el mercado español, The Mulligan Factory actualiza su marca para adecuarla a la nueva realidad y planes de la factoría.

Como parte de un reciente ejercicio de revisión de su identidad corporativa, The Mulligan Factory ha decidido relanzar su logotipo y eslogan con el doble objetivo de que éstos reflejen mejor su esencia y vocación actuales, y conectar mejor con el público más joven.

Para el desarrollo del logo, se ha decidido apostar por un nuevo símbolo más moderno y con proyección que invita a la acción, una gama cromática compuesta por dorados y negros que evocan elegancia a la vez que sofisticación y tecnología, y unas tipografías con mayor peso y personalidad.
 

 
En cuanto al eslogan, se ha planteado un claim transgresor que incluye un juego de palabras. ‘A whole-in-one transformation’ hace referencia a la capacidad de The Mulligan Factory de acompañar al club de golf a lo largo de todo su proceso de transformación digital.

Este ejercicio de re-branding supone un primer paso en una nueva etapa en la que la empresa busca crecer en España y a nivel internacional ampliando el alcance de Clapphouse, fortaleciendo su oferta de servicios especializados y lanzando nuevas líneas de negocio con un mayor foco en la vertiente de «entretenimiento» y no tanto en la «operativa».

«Sentíamos que The Mulligan Factory había evolucionado sustancialmente desde sus inicios, y que la marca no reflejaba adecuadamente lo que éramos y queríamos ser. La tecnología constituye el eje entorno al cual gira toda nuestra actividad como empresa, pero en última instancia lo que deseamos es contribuir a la transformación del golf como propuesta de valor para el cliente final, facilitando nuevos modos de disfrutar del golf hoy y en un futuro, y no sólo ayudar a optimizar las operaciones del club», indica Lluís Llavina, CEO y cofundador de The Mulligan Factory.

Como parte de esta nueva etapa, la empresa pretende potenciar los valores que la han hecho única hasta la fecha. Ser aún más audaces e igual de curiosos e inconformistas que siempre. Y ser más críticos, abiertamente, para generar un mayor debate constructivo y contribuir así a agilizar la evolución del sector.
 

 
«Hay mucho ruido a día de hoy en torno al concepto ‘digitalización’. Creemos que ha llegado la hora de dar un paso adelante y ayudar al sector a comprender mejor cómo la tecnología en general puede ayudar a uno a transformarse y a diferenciar el grano de la paja y la realidad en cada caso», amplía Lluís.

«Es por ello que hemos decidido también potenciar nuestra línea de comunicación en general con la dedicación de nuevos recursos que nos permitan establecer, de manera más fluida y constante, una comunicación que no deje a nadie indiferente», anuncia.

The Mulligan Factory nació el 22 de abril de 2016 como ‘una startup prometedora con la intención de desarrollar una app móvil para clubes de golf en España’. A día de hoy, Clapphouse es ya una solución tecnológica madura que lidera su espacio en el mercado nacional y la factoría una empresa consolidada que aspira a convertirse en un actor importante en la transformación del sector del golf como modo de entretenimiento.

Como de costumbre, The Mulligan Factory se ha apoyado en la experiencia de su partner estratégico Bake para llevar a cabo la transformación de su marca. Por su lado, la marca Clapphouse, buque insignia de la factoría, seguirá igual por el momento.