El pasado domingo por la tarde, un incendio de gran magnitud calcinó parcialmente las instalaciones del segoviano Club de Golf Villa de Cuéllar. Las llamas se originaron sobre las 16:00 horas y asolaron el cuarto de palos causando graves pérdidas materiales y generando una densa columna de humo visible desde diversos puntos de la comarca.
En el operativo de extinción participaron cinco dotaciones de bomberos, procedentes de Segovia, Íscar y Cuéllar, junto con efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil, bajo la supervisión del concejal de Deportes Jonás Gómez.
Tras horas de intervención, el fuego fue controlado gracias a la rápida respuesta de los servicios de emergencia, incluyendo bomberos forestales y voluntarios, cuya actuación resultó decisiva.

El presidente del club, Eduardo Corral, explicó que en la nave estaban guardados los palos de cerca de setenta de los más de ciento diez socios del club. Se estima que el valor de lo destruido podría superar los cien mil euros, cifra en la que se incluye únicamente el material deportivo sin contar el impacto en la nave en sí.
Las causas del siniestro permanecen por esclarecer. Corral mencionó la hipótesis de una batería defectuosa o el efecto de la intensa ola de calor como posibles detonantes del fuego.
Desde la dirección del club se ha puesto en marcha un plan de actuación para retomar la actividad lo antes posible. En colaboración con su aseguradora, se están evaluando los daños y se ha habilitado una oficina provisional en zonas no afectadas para gestionar las operaciones cotidianas del club, así como para mantener su actividad deportiva y económica.
Uno de los principales desafíos será reemplazar el equipamiento perdido. Corral anticipa que la inversión será significativa y se analiza si facilitar una adquisición colectiva —con apoyo de fabricantes o federaciones— o animar a cada socio a reponer su propio material.

A pesar del impacto, el club se mantiene optimista de cara al calendario. En agosto está previsto el tradicional Torneo Villa de Cuéllar, el evento más relevante del año, cuyo desarrollo se ha convertido ahora en una prioridad para recuperar visibilidad y atraer tanto a socios como a visitantes. La idea es celebrarlo y convertirlo en un foco de atención que dinamice el entorno y refuerce la esencia del club.
Pese a que un torneo programado para el fin de semana previo debió ser suspendido debido a las altas temperaturas, el objetivo es retomar cuanto antes la programación habitual y garantizar que las instalaciones, aunque parcialmente afectadas, sigan siendo operativas.
Este incidente pone de relieve, para todas las entidades del sector, la importancia de contar con planes de contingencia, equipos de emergencia y una cobertura aseguradora adecuada para hacer frente a situaciones similares.
Además, subraya la necesidad de estrechar la colaboración entre clubs, federaciones y administraciones locales, en especial en ámbitos rurales, donde los recursos pueden ser más limitados.










