A una semana de arrancar su cuarta edición, La Sella Open vuelve a poner el foco en lo que ha convertido en su rasgo distintivo dentro del Ladies European Tour (LET): un torneo pensado, literalmente, «para las jugadoras». Bajo ese lema, La Sella Golf ha construido en sus cuatro ediciones un modelo de organización en el que cada decisión se toma pensando en el rendimiento, el descanso y la comodidad de las jugadoras.
La decisión más visible de esa filosofía es la ausencia deliberada de patrocinadores, no hay vallas, ni publicidad, es el propio campo quien hace directamente el torneo, de esta forma y sin sponsor. Ellas serán las únicas protagonistas, peleando contra el campo de golf.
Por otra parte, algo inusual sobre todo en torneos femeninos es el pro-am, o más bien la singularidad de que no haya. La Sella Open ha eliminado esta actividad previa, habitual en la mayoría de torneos del circuito, para que las jugadoras dispongan de más tiempo de descanso y preparación antes de competir, sin las exigencias añadidas que supone compartir jornada con aficionados y patrocinadores en la previa inmediata a la competición.

A ese descanso protegido se suman otros servicios pensados para reducir la logística que recae habitualmente sobre las jugadoras: alojamiento dentro del propio recinto del torneo, transporte coordinado por la organización y un servicio de restauración de nivel para todas las participantes durante la semana de competición.
El torneo también reembolsa los gastos a las jugadoras que no logran superar el corte, un gesto que no existe en el golf femenino que reconoce el esfuerzo de todas las participantes, no solo de quienes llegan al domingo.
Este enfoque se apoya además en la mayor dotación económica del golf femenino en España, un millón de euros, con la que La Sella Open refuerza su apuesta por la profesionalización del circuito.
El resultado de esta filosofía ya tiene aval directo de las protagonistas: La Sella Open acumula tres reconocimientos consecutivos de las jugadoras del LET en sus tres primeras ediciones. En 2023, su año de debut, fue elegido «Mejor torneo del año» por votación de las propias jugadoras, por delante de otras veintinueve pruebas del calendario. En 2024 y de nuevo en 2025, más de cuatrocientas profesionales del circuito lo distinguieron como «Mejor servicio a las jugadoras» entre las treinta y dos pruebas de la temporada.

«Ganar de nuevo el premio a ‘Mejor servicio a las jugadoras’ es un honor enorme para todo el equipo de La Sella Open. Trabajamos durante todo el año para que cada jugadora se sienta respaldada, cómoda y en las mejores condiciones para rendir al máximo. Ser reconocidos por las propias jugadoras dentro del circuito LET tiene un valor especial y refleja la pasión y el nivel de detalle con el que nuestro equipo prepara el torneo año tras año», señala Carlos García, director de La Sella Golf.
Esa misma vocación de cuidar a las jugadoras más allá de la propia semana de competición se plasma en el «Bosque de las Campeonas» («The Forest of Champions»), un espacio permanente del recorrido de campeonato de La Sella Golf presentado el pasado 30 de mayo. Entre el green del hoyo 10 y el tee del 11, el club planta tras cada edición un árbol autóctono del país de la campeona: una encina española por Nuria Iturrioz (2023), un arce campestre alemán por Helen Briem (2024) y un arce canadiense por Anna Huang (2025), actual campeona defensora. La tradición se completa con la «Carta de la Campeona», una carta lacrada que cada ganadora escribe a la campeona del año siguiente.
«Saber que mi árbol está ahí es una forma muy bonita de recordar esa victoria y de dejar una pequeña huella en el torneo», ha explicado Iturrioz. Briem ha destacado que “el Bosque de las Campeonas es bonito porque conecta cada victoria con algo que permanece”, mientras que Huang ha subrayado que tener “un árbol canadiense en el Bosque de las Campeonas lo hace aún más especial: es una forma muy emotiva de formar parte de la historia del torneo”.












