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Zachary LaPorte, director de campo del Club de Golf Son Servera: «Un head greenkeeper debe estar involucrado con la dirección, los socios y los greenfees, debe hacerse ver y participar en las decisiones de gestión»

Zachary LaPorte posee un grado de asociado en TurfGrass Management por la Escuela de Agricultura de Stockbridge, Universidad de Massachusetts, y lleva veinte años desarrollando numerosas actividades en la industria del golf a ambos lados del océano. Ha trabajado en el equipo de Dye Designs, ha sido shaper, capataz, ayudante de diseñador, project manager, greenkeeper, siempre buscando proyectos interesantes como Corea del Sur, Estados Unidos y las islas Baleares. Desde 2012 es director de campo y head greenkeeper del Club de Golf Son Servera.
 


 

Tienes un historial de trabajo muy interesante, ¿cómo empezaste en la industria del golf?

Cuando estaba terminando la escuela secundaria tuve un trabajo de verano en un campo de golf y pensé que era un trabajo bastante bonito. Mi tío y un amigo cercano de la familia son personas muy respetadas en la industria de golf y ellos me hablaron de ir a Stockbridge para estudiar turfgrass management. Me inscribí y fue aceptado. La universidad fue genial, pero lo que realmente me gustó fue la parte práctica del programa. Hice mis prácticas en un golf resort en la isla de Hilton Head, estuve inmerso en una isla que vive y respira golf y todo aquello que le rodea. Fue una experiencia increíble.

Tras de terminar la universidad decidí a ir a trabajar con mi tío, quien en ese momento era parte del equipo de Pete Dye que construía Whislting Straits. Me enamoré del trabajo inmediatamente. Fue fantástico poder ver algo tan hermoso ser creado a partir de todo aquel terreno. Empecé como cualquier otro chico y tuve que aprender desde abajo hacia arriba. No fue hasta mucho más tarde en mi carrera que me permitieron utilizar la maquinaria pesada e intentar hacer primeros moldeos. Después, mi trabajo me llevó a destinos en países maravillosos de todo el mundo, incluida España.

 

¿Cuáles dirías que son las principales diferencias entre trabajar en la construcción y en el mantenimiento de un campo de golf?

La mayor diferencia es que, si se comete un error en la construcción, la mayoría de las veces lo puedes rehacer y no es un gran problema. Pero en mantenimiento estamos tratando con un ser vivo y si te equivocas puedes ‘matar’ o producir grandes daños, ya sea en greens u otra superficie, por lo que las consecuencias son mucho más graves. Me parece mucho más estresante el lado de greenkeeping.

 

Al principio de tu carrera trabajaste con Pete y Perry Dye en algunos grandes proyectos que incluyen Whistling Straits, ¿cómo fue la experiencia?

Trabajar con los Dye fue una oportunidad única en la vida y lo recordaré siempre con gran orgullo y cariño. El Sr. Dye es muy humilde. Dedicó un tiempo para hablar conmigo, un novato, y me explicó cuál era su forma de hacer las cosas. Algo de lo que siempre estaré agradecido.

Ver cómo iba dando forma a la tierra creando esos increíbles campos de golf, sin planos ni tecnología moderna, era impresionante. Trabajar con Perry Dye fue también una gran experiencia de aprendizaje. Gracias a esto tuve la oportunidad de venir a este maravilloso país por primera vez para ayudar en la construcción, plantación y grow-in en San Roque II.

 

¿Cuándo decidiste pasarte de la construcción al mantenimiento?

Después de haber terminado unos trabajos de shaping en Corea del Sur decidí tomar un descanso y hacer de guía de pesca con mosca en los Pirineos españoles durante un año. ¡Un cambio bastante grande, lo reconozco! Estaba bastante quemado de tanto viajar y cambios constantes, y necesitaba un tiempo para mi, lejos del mundo de golf. Más tarde, ese mismo año, recibí una llamada de Pula Golf diciendo que querían reformar el hoyo número diecisiete y me preguntó si estaba interesado. Decidí que cualquier oportunidad de volver a Mallorca era muy buena para mí y así fue como decidí volver a la industria del golf.

Después de los trabajos de reforma que se hicieron, el dueño me preguntó si me gustaría quedarme como head greenkeeper. A decir verdad nunca pensé que mi carrera evolucionara hacia el lado del greenkeeping, pero después de pensar mucho decidí que estaba cansado de viajar y me gustaría asentarme, esta era la oportunidad perfecta. Ahora todo lo que tenía que hacer era recordar cómo ser un greenkeeper. Jajaja. Ese primer año tuve los nervios destrozados. Para comenzar tuve un evento del Tour Europeo en menos de cinco meses y al mismo tiempo recordar cómo mantener un campo de golf. ¿Que fácil, no? Afortunadamente, internet es una gran herramienta con un sinfín de información y no puedo olvidarme de todos mis colegas de la universidad y compañeros de todo el mundo que me han apoyado y ayudado durante algunos de los momentos más difíciles. Desde entonces no he mirado atrás. Este trabajo es mi pasión y yo me veo jubilándome como greenkeeper o golfista profesional, ¡lo que ocurra primero! Jajaja.

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¿Cuál dirías que es la cosa más importante de la que un head greenkeeper debe ser consciente en la industria de hoy?

Hay tantas cosas… pero yo diría que un greenkeeper, aparte de estar actualizado y ser competente, debe aprender la política de la industria de cada campo. No basta con limitarse a hacer el trabajo y dejar que el campo hable por ti. Es necesario estar involucrado con la dirección, los socios y los greenfees. Hacerse ver y participar en las decisiones de gestión. En esta crisis que estamos viviendo hoy, un greenkeeper debe justificar continuamente su trabajo, presupuestos y a sí mismo ante las personas que administran los clubs. Hoy en día cuanto más políticamente correcto puedas ser, más posibilidades tienes de mantener tu trabajo por mucho tiempo.

 

¿Cómo de importante es que un greenkeeper se mantenga al día y asista a ferias de la industria y a otros campos de golf?

Es imperativo que un greenkeeper continúe su formación diariamente. Hoy en día con los recursos y la tecnología, y la increíble cantidad de información que hay, no hay excusa para no estar informado. Aunque a veces la cantidad de información puede ser abrumadora. Un amigo mío dijo que estaba siendo empujado fuera de la industria por las nuevas generaciones que están mejor informadas. Creo que él es quien estaba equivocado. Con dedicación a la industria del golf, asistiendo a ferias, cursos y formaciones, no hay razón por la que no se pueda ser capaz de permanecer en el juego durante el tiempo que se desee. Además, con los últimos artículos e investigaciones que se están llevando a cabo, nuestro trabajo debe ser cada vez más fácil. ¿No es verdad?

 

Crees que están apreciados los greenkeepers y, en caso afirmativo, qué es lo que se necesita hacer para que esto cambie?

Creo que aquí en España los greenkeepers son mucho menos valorados que en otros países como Estados Unidos e Inglaterra. Se está haciendo mucho, especialmente desde la Asociación Española de Greenkeepers y la Green Section de la Real Federación Española de Golf para ayudar a conseguir que a los ojos del público seamos más que sólo jardineros, y que el greenkeeping sea algo más que abonar, cortar el césped y esperar a que llueva. Hay todavía un largo camino por recorrer, pero al final del día es el greenkeeper el que debe mostrar a los gestores y jugadores que somos realmente profesionales y con mucha experiencia.

 

¿Cómo es el campo del Club de Golf Son Servera, en donde trabajas ahora?

El Club de Golf Son Servera fue originalmente un campo de nueve hoyos diseñado por John Harris en 1967 y que en 2011 se amplió a dieciocho hoyos. Cuando llegué los nueve hoyos originales estaban en buenas condiciones, sin embargo no se podía decir lo mismo de los nueve hoyos más nuevos. Iba a ser todo un reto ponerlos jugables. Hubo muchos problemas en la construcción, fueron necesarios tres años de duro trabajo y varias reformas para subsanarlos y poder presentar el campo en buenas condiciones. Actualmente es un orgullo poder decir que tanto los socios como los greenfees nos dan comentarios muy positivos, pero seguimos con la ilusión de seguir mejorando el campo y tenemos ya algunas obras importantes de renovación a la vista en las que vamos a contar con la colaboración de SURTEC.

Para terminar quiero aprovechar para dar las gracias a mi equipo por el duro y gran trabajo realizado.
 

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