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El Instituto Europeo de Arquitectos de Campos de Golf apoya la introducción de límites a la distancia alcanzada por la bola de golf

El Instituto Europeo de Arquitectos de Campos de Golf (EIGCA) y la Sociedad Australiana de Arquitectos de Campos de Golf (SAGCA) apoyan la introducción de límites a la distancia de la bola de golf anunciada por The R&A y USGA como un paso positivo y proactivo para salvaguardar el futuro del deporte.

«Como arquitectos de campos de golf, creemos que la reducción de las distancias de golpe es vital para proteger el juego y reducir el impacto ambiental de los campos. Por lo tanto, somos muy positivos con respecto al anuncio realizado por The R&A y USGA sobre limitar aún más la distancia de la bola de golf», indica Caspar Grauballe, presidente de EIGCA.

«Desde una perspectiva de diseño, es poco probable que los cambios propuestos hagan que los arquitectos de campos de golf cambien la forma en que se diseñan los campos. Sin embargo, protegerá las estrategias de diseño previstas para los campos de golf más antiguos y garantizará que los campos históricos sigan siendo relevantes y permitirá que el diseño de los campos se centre en una variedad de habilidades en lugar de centrarse simplemente en la distancia. Es de esperar que estas nuevas limitaciones reduzcan la necesidad de alargar los campos y, por lo tanto, reduzcan el impacto ambiental y económico futuro de los campos de golf», añade Grauballe.

«Estos son pasos positivos para salvaguardar el futuro del golf y esperamos sinceramente que estos nuevos límites tengan un impacto positivo para todos los golfistas», finaliza.
 

 
«Nuestra opinión es que la aplicación de esta nueva normativa es beneficiosa para el golf desde el punto de vista de limitar las necesidades de espacio y de recursos ambientales para desarrollar y mantener campos de golf, que están alcanzando ya unas dimensiones derivadas de las distancias de juego incompatibles con la sostenibilidad económica y ambiental de las instalaciones», apunta Alfonso Vidaor, cofundador de Green Project.

«Sin embargo, no concordamos con la idea de la bifurcación. Creemos que la aplicación de esta norma debería efectuarse para todos los jugadores por igual y no únicamente para los jugadores de élite. La aplicación de una modificación del tipo de bola es menos perjudicial para los jugadores amateur ya que estos no son capaces de obtener los mismos rendimientos del material actual. El reducir la distancia de juego para todos los jugadores es recomendable y ajustable perfectamente para los jugadores amateur utilizando tees de salida más cortos sin tener que afectar a la estructura de los campos existentes y, por tanto, permitiendo mantener competitivos campos clásicos que actualmente no tienen posibilidades de ser ampliados», añade Vidaor.
 

 
«El comunicado de EIGCA refleja la opinión de una amplia mayoría de arquitectos de golf de Europa desde el punto de vista del diseño de campos de golf, evitando que la superficie dedicada al juego sea cada vez más extensa y disminuyendo de esta manera el impacto ambiental en las áreas destinadas a la práctica del golf. Durante los últimos años, los campos se han ido diseñado cada vez más largos, lo que se traduce en un mayor coste de construcción y mantenimiento, así como recorridos más difíciles y aburridos para el jugador amateur, limitando a su vez el avance de todos los esfuerzos que se están llevando a cabo de cara a la sostenibilidad de los campos de golf», opina Leopoldo Espinosa, coordinador de Espinosa Golf Design.

«Según nuestro punto de vista, en la actualidad se deben diseñar campos de golf más técnicos y divertidos para el jugador sin basarse únicamente en la longitud total del recorrido y su distancia de pegada», añade Espinosa.
 

 
«No estoy de acuerdo con el ‘rollback’ de la bola de golf, preferiría la bifurcación y establecer unas características de bola para jugadores profesionales, la élite, y otra para los jugadores amateur de golf, los aficionados, de modo que estos continúen evolucionando y las marcas comerciales tengan la oportunidad de ofrecer novedades a los aficionados… quienes son los que al final pagan por jugar al golf y quienes mantienen a flote la industria del golf. Este ‘rollback’ va a afectar a los aficionados, no estoy seguro si de manera física o psicológica ya que tendremos claro que la bola irá más corta», opina Agustín Pizá, fundador de Pizá Golf.

«Creo que se ha tomado una decisión tardía y motivada por la falta de decisión hace veinticinco años cuando los avances tecnológicos en ‘drivers’ y bolas (y físicos en los jugadores) se hicieron más que evidentes llegando a perder para la competición algunos campos clásicos de excelente e imperecedero diseño que no soportaron el asalto del golf moderno», añade Agustín.
 

 
«Apoyo plenamente la postura de EIGCA en este asunto. El gran aumento en la distancia recorrida por los golpes de los principales profesionales ha distorsionado el juego, especialmente en nuestros campos históricos más antiguos, que a menudo no pueden ampliar su longitud para reflejar este golpe más largo. No todos los campos tienen la disponibilidad de expandirse a terrenos o campos vecinos, como lo han hecho para contrarrestar los recorridos más largos, por citar dos campos, tanto el Old Course de St Andrews como el Augusta National en los recientes ‘Majors'», coincide David Williams, fundador de David Williams Golf Design.

«Si bien doy la bienvenida a las medidas adoptadas por The R&A y la USGA, no creo que vayan lo suficientemente lejos y la reducción proyectada de aproximadamente diez millones para el profesional del circuito sólo tendrá un beneficio positivo muy pequeño. Creo que es necesario desarrollar una nueva bola con especificaciones que reduzca la distancia de recorrido para los golfistas de élite en al menos treinta metros y que tenga un impacto mínimo para los golfistas de menor nivel. Creo que esto podría lograrse haciendo que la bola sea un poco más liviana, de modo que la fricción del aire tenga un mayor impacto en la desaceleración de la bola cuanto más tiempo permanezca en el aire», opina Ken Moody, director de Creative Golf Design.
 

 
«A nivel arquitectónico, iniciativas como esta regla local modelo (MLR) contribuirán a salvaguardar la vigencia de muchos (y muy buenos) campos clásicos. El primer tercio del siglo pasado ha sido especialmente prolífico en lo que a diseño estratégico se refiere, un legado que los arquitectos contemporáneos estamos obligados a preservar y a proyectar hacia el futuro. Esto significará que los campos de golf continuarán exigiendo una variedad de habilidades y técnicas a los diferentes perfiles y/o niveles de jugador», opina Sergio Carballo, arquitecto de campos de golf del equipo de Lobb + Partners.

«Sin embargo, sin los cambios propuestos por el proyecto ‘Distance Insights’, correríamos el riesgo de convertir la ‘pegada’ en la única exigencia de nuestro deporte. No debemos diseñar campos exclusivamente para DeChambeau o aspirantes a un perfil similar, sino para el mayor abanico posible de edades, distancias y velocidades de ‘swing’. La distancia desde el tee es solamente uno de los numerosos elementos que conforman la compleja ecuación de la arquitectura de un campo, por lo que resulta de todo punto de vista sensato no convertirla en el parámetro estructural que dicte la caracterización dimensional de los diseños futuros. Además, esta circunstancia implicaría un mayor consumo de suelo, recursos paisajísticos y otros elementos relacionados con la sostenibilidad ambiental a medio y largo plazo», añade Carballo.