El turismo deportivo se consolida como uno de los segmentos de mayor proyección de la industria turística internacional. Según el informe Turismo Deportivo: Retos y Claves del Éxito, elaborado por el Comité de Deporte, Turismo & Lifestyle de la Cámara de Comercio Franco-Española (La Chambre), las actividades vinculadas al deporte representan aproximadamente el 10 % del gasto turístico mundial, con un mercado que alcanzó los seiscientos mil millones de euros en 2025 y en el que Europa concentra alrededor del 40 % de la actividad.
El estudio, presentado durante una jornada organizada por La Chambre, analiza la transformación de un segmento que ha dejado de considerarse un mercado de nicho para convertirse en una actividad económica con entidad propia. España y Francia, los dos países más visitados del mundo en 2024, cuentan con una posición especialmente favorable para aprovechar este crecimiento gracias a sus infraestructuras, su oferta turística y su capacidad para organizar competiciones y acontecimientos deportivos internacionales.
El turismo deportivo abarca actualmente una amplia variedad de experiencias, desde la asistencia a grandes competiciones y partidos de fútbol hasta la participación en maratones, triatlones y otras pruebas populares, pasando por la práctica de deportes durante las vacaciones, las visitas a instalaciones deportivas o la asistencia a ferias y encuentros profesionales.
Esta diversificación ha transformado también las motivaciones de los viajeros. Mientras que tradicionalmente la actividad deportiva se incorporaba como complemento de unas vacaciones, ahora constituye en muchos casos el principal motivo para elegir un destino, condicionando tanto los desplazamientos como las decisiones de alojamiento, restauración y consumo.

El informe identifica tres factores que explican esta evolución: el cambio en los hábitos de viaje, la utilización del deporte como herramienta estratégica de posicionamiento de los destinos y la consolidación de una extensa cadena de valor que conecta a empresas de numerosos sectores económicos.
En España, el deporte aporta alrededor de cuarenta y cuatro mil millones de euros al producto interior bruto y genera unos doscientso setenta mil empleos, según las cifras recogidas en el documento. Su influencia trasciende las propias instalaciones y competiciones deportivas, beneficiando a actividades como la hostelería, el transporte, el comercio, la tecnología, los servicios profesionales y las infraestructuras.
El estudio examina igualmente experiencias que permiten observar cómo los acontecimientos deportivos pueden contribuir a dinamizar las economías locales, atraer visitantes, reforzar la proyección internacional de los destinos y generar oportunidades de negocio para las empresas vinculadas a su organización.
Sin embargo, el crecimiento del turismo deportivo plantea nuevos desafíos relacionados con la medición de sus resultados, la convivencia con las comunidades receptoras y la sostenibilidad de las actividades. El informe considera que la expansión del sector debe acompañarse de herramientas capaces de evaluar sus consecuencias económicas, sociales y ambientales.

El primero de estos retos es mejorar los sistemas de medición. Más allá de contabilizar participantes, visitantes o ingresos, resulta necesario conocer el impacto real de las actividades deportivas sobre el empleo, el tejido empresarial, la reputación de los destinos y su entorno natural. Esta información permitirá orientar las inversiones y determinar qué iniciativas generan mayor valor a largo plazo.
El segundo desafío está relacionado con la convivencia en territorios que ya soportan una elevada presión turística, una circunstancia especialmente relevante en determinados destinos españoles y franceses. En este contexto, el turismo deportivo debe demostrar su capacidad para aportar actividad económica sin incrementar los problemas de saturación. La desestacionalización, la distribución territorial de los visitantes y la apuesta por experiencias de mayor valor añadido aparecen como algunas de las principales oportunidades para conseguirlo.
La sostenibilidad constituye el tercer gran reto. El documento defiende un modelo que combine viabilidad económica, beneficios sociales y responsabilidad ambiental, evitando que el desarrollo de nuevas actividades e infraestructuras genere cargas superiores a sus beneficios. Esta perspectiva exige considerar tanto los efectos inmediatos de los acontecimientos deportivos como su legado sobre los territorios que los acogen.

Por encima de estos desafíos, la Cámara de Comercio Franco-Española sitúa la gobernanza y la colaboración público-privada como elementos decisivos para el futuro del sector. La coordinación entre administraciones, organizadores, empresas, patrocinadores y comunidades locales resulta fundamental para aprovechar las oportunidades de crecimiento y garantizar una distribución equilibrada de sus beneficios.
En palabras de Sara Bieger, CEO de La Chambre, el verdadero reto del turismo deportivo no consiste únicamente en crecer, sino en gestionar adecuadamente ese crecimiento, reforzando la colaboración entre los distintos agentes y garantizando un legado económico, social y ambiental positivo.
La principal conclusión del informe es que una misma actividad deportiva puede convertirse en un motor de desarrollo o en una carga para el territorio, dependiendo de cómo se planifique y gestione. La diferencia no reside necesariamente en la dimensión del acontecimiento, sino en la calidad de las decisiones adoptadas y en la capacidad de coordinación de las entidades implicadas.
Con este trabajo, La Chambre pretende contribuir a la profesionalización del turismo deportivo y facilitar nuevas oportunidades de colaboración empresarial entre España y Francia, dos mercados que reúnen condiciones especialmente favorables para transformar el crecimiento de esta actividad en inversión, competitividad y desarrollo económico sostenible.











